Asentados en San Pedro de la Paz desde el 2020, Óptica Schanze ha recorrido cada rincón del Bío Bío con su consulta oftalmológica móvil, un servicio innovador, que tiene sus raíces en la familia Cáceres, dueños de la tradicional óptica Schanze de más de 20 años de historia.

El 2020 comenzó el recorrido de un vehículo que llamó poderosamente la atención de los sampedrinos, una consulta oftalmológica a la puerta del hogar. Innovador servicio que tiene como responsable a Pablo Cáceres, viñamarino, emprendedor, innovador, padre e hijo de don Orlando Cáceres, dueño de la prestigiosa óptica Schanze con más de 40 años de historia. 40 años de una historia digna de contar.

INNOVANDO DESDE EL COMIENZO

“Todo inicia con Don Orlando Cáceres, mi padre, quien alrededor de los años 80, trabajó como barrendero de la óptica Koch de Valparaíso y que gracias a sus cualidades comenzó ascender, primero como vendedor, después como aprendiz óptico y finalmente como jefe de taller, cargo que mantuvo durante cinco años. Persiguiendo su sueño construyó una máquina pulidora, juntó dinero y se armó de valor para ir a Rodenstock en Santiago y solicitar que le comenzaran a vender cristales. Allí lo recibe el gerente quien lo hace sortear una especie de prueba para validar sus conocimientos, la aprueba y consigue que por primera vez la marca le venda sus productos a una persona natural. Así comienza a confeccionar sus primeros lentes de lectura, los que en aquellos años no existían en el mercado”, recuerda con orgullo su hijo Pablo.

La perseverancia y esfuerzo de don Orlando fueron el ingrediente que permitieron que Schanze fuera creciendo y que hoy se encuentre en Viña del Mar (Casa Matriz), Valparaíso, San Pedro de la Paz y próximamente en Magallanes gracias a los hijos de Don Orlando, Eduardo en Magallanes y Pablo en Concepción, quienes han decidido sumarse a la empresa familiar.

“Entré a estudiar ingeniería, pero me salí para dedicarme de lleno al negocio familiar. En el 2009 mi papá me entregó la responsabilidad de administrar la sucursal de Valparaíso y durante ese tiempo surgió la posibilidad de adquirir un autorefráctometro (aparato que mide la graduación que presentan los ojos) instrumento que quedó guardado un par de años hasta que se dio la oportunidad de asociarnos con una Tecnóloga Médica y comenzamos los primeros operativos de oftalmología y óptica en Valparíso, teniendo muy buena respuesta, iniciando así una nueva línea de negocio para la óptica”, rememora Pablo.

LA RÚA HACIA SAN PEDRO DE LA PAZ

Poco a poco estos operativos invadieron las universidades del país y es así como el destino lo trajo hacia la Universidad de Concepción con operativos durante tres años. El éxito lo llevó a cuestionarse y llegar a la conclusión que en la Región del Biobío debía estar la tercera sucursal de la óptica.

“Comencé con la idea de hacer una consulta y óptica móvil, no sabía si iba a funcionar, pero aposté por esta idea y justo comenzó el estallido social por lo que no pude continuar con los operativos en las universidades y la consulta móvil se transformó en la principal fuente de ingreso para nosotros. Teníamos la posibilidad de continuar así o arriesgarnos y cumplir uno de los anhelos de abrir la sucursal, tomamos la decisión de arriesgarnos y con ello abrimos la sucursal en San Pedro de la Paz, un lugar que me trae hermosos recuerdos de mi niñez y por poseer un entorno muy amigable para vivir y formar una familia” nos dice el hombre tras Schanze en la región.

SCHANZE + PRANA: PRODUCTO DEL AMOR

Dicen que tras un gran hombre hay una gran mujer y Pablo no es la excepción, Marietha Vargas es la psicóloga que le robó el corazón y que juntos además de ser padres de Emma y pareja han consolidado una dupla exitosa en el área de la salud, uniendo la óptica Schanze y Prana un centro de ´psicología infantil y familiar, además de Yoga dirigido por Marietha.

“Nuestra unión sólo nos trajo fortaleza, conversamos largo sobre esa decisión porque me considero una psicóloga atípica, hago converger varias líneas de desarrollo en mis atenciones y era importante mantener ese sello. Entonces cuando llegamos a San pedro de la Paz y conocimos el local donde actualmente estamos coincidimos en que era muy grande y ahí en ese momento dijimos ‘¡aquí es!” En primer lugar porque la oftalmología y psicología afortunadamente son líneas de la salud, eso ya las hace cercanas, ambas áreas pueden coexistir sin dificultad, de hecho al contrario, llegan pacientes para ambas” señala Marietha.

La psicóloga que acaba de especializarse en clínica infantil y familiar además de las consultas médicas realiza clases de yoga al contar con estudios en la disciplina específicamente para embarazadas y de kundalini tantra y gemoterapia ideal para estos tiempos tan álgidos donde mantener la tranquilidad es fundamental para una buena salud física y mental.
“Estos tiempos son cuando más necesitamos estar estables, el cambio y la incertidumbre nos mantienen en alerta constante y la terapia nos ayuda a comprender, nos ayuda a desarrollar nuevas estrategias y ver las que ya tenemos, además de estar saludables y no generar una crisis de angustia o ansiedad por no saber lo que viene, entregándonos herramientas para estar tranquilos y en armonía” reflexiona la psicóloga.

De esta forma Prana se convierte en un espacio de acogida a quien lo necesite, a familias y a persona de manera individual. Actualmente las sesiones psicológicas pueden ser online o presenciales

LOS SERVICIOS

Pablo y Marietha han consolidado un gran equipo humano con un servicio que marca la diferencia. En el caso de la óptica cuentan con evaluación oftalmológica, para niños y adultos, con recetas emitidas por tecnólogos médicos; la consulta móvil; taller de reparaciones y un stock de marcas de alta gama.

“Contamos con evaluación oftalmológica, por ejemplo tomamos la presión ocular en tan sólo dos minutos; además de la consulta móvil con la que nos acercamos a la comunidad entregando la posibilidad de atenciones a domicilio y un taller en el que podemos reparar y mantener lentes así como también montar nuestros armazones que llegan para nuestros pacientes.

En relación a las marcas tenemos Rayban, Armani, Kipling, Guess, Karina Rabolini, Sarkany, Michael Kors y otras que son nacionales y propias” dice Pablo Cáceres.

“Nos diferenciamos por la cercanía y la disposición del servicio quienes nos visitan lo saben, si no fuera por la pandemia los esperaríamos con un café de grano porque somos familia y estamos cerca de ti” finaliza Marietha y Pablo quienes además de un servicio inigualable prometen esperarnos con una tacita de café de grano post pandemia.


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