La pérdida de su padre a los cinco años comenzó a forjar la personalidad de este hombre. Admirador de sus mujeres, su madre, su hermana y su “partner de ruta“ Daniela o la negra como le dice. Inquieto y perseverante por naturaleza. este periodista, MBA y coach ontológico, es un apasionado por su familia y el deporte, sobre todo el fútbol. Su carrera ha estado marcada por el servicio a los demás, la formación de jóvenes y la ayuda a la comunidad, cosa que quiere extender al mundo público, motivo por el cual asumió el desafío de ir de candidato a concejal de san pedro de la paz. la historia, motivaciones y propuestas del vecino de Andalué en esta nota de Revista Rúa

Jaime Antonio Weinborn Aravena (40), periodista formado en la Universidad del Desarrollo, hoy por hoy enfrenta el desafío de postularse para el cargo de concejal de San Pedro de la Paz en un escenario adverso donde nadie confía en nadie y los políticos no cuentan con una buena fama. Pero si alguien conoce de adversidades, desafíos y aprendizajes, ese es Jaime.

Para contarnos un poco de su camino hacia el salón edilicio, Jaime, actual Jefe de Asuntos Públicos y RSE de la empresa de telecomunicaciones Mundo, nos recibe en su casa en Andalué, con una gran sonrisa. En él no parecen haber vestigios del dolor atravesado en su infancia; es un hombre sonriente y empático, se ve feliz, con mucha energía y sobre todo con inmenso amor por su familia.

Apenas cruzamos la puerta dos pequeños salen corriendo al patio, son Diego (7) y Martín (4), los hijos de Jaime. En la puerta nos espera Daniela Verscheure, su mujer, quien nos invita a pasar e inmediatamente nos ofrece algo para acompañar la conversa. Tomamos las fotografías con la familia y pronto comienza la entrevista, una larga, pero sin duda entretenida conversación, que nos llevó a conocer a este vecino de Andalué que busca hacer del barrio y de la comuna un mejor lugar para vivir para tod@s.

UN GOLPE DURO DE INFANCIA

Jaime nació en Arica fruto de la unión de su padre, Jaime, miembro de una distinguida familia de la ciudad (sus abuelos tienen calles que llevan sus nombres) y su madre Lenka, parte de una familia de esfuerzo y numerosa, en una historia como tomada de una obra Shakespeare, como buena parte de la vida del propio Jaime.

Su papá fue trasladado a Concepción por trabajo y durante poco más de dos años tuvieron una vida tranquila y feliz en el sector de Cerro Verde en Hualpén. Pero pronto todo cambiaría.

El padre de familia aceptó una oferta laboral en Ecuador. Vivieron durante varios meses en un hotel, hasta que la situación se hizo insostenible y decidieron regresar al Bío Bío. Llegan el día miércoles, sin nada, y se quedan en la casa de unos muy buenos amigos. El día sábado el padre va a la pesquera donde trabajaba antes del viaje para una reunión de trabajo. La lluvia cae sobre el pavimento. Está resbaloso, la oscuridad acecha. Weinborn conduce pero el viaje no termina. Choca. La noche le ha arrebatado la vida.

ADMIRACION TOTAL

Para Jaime su madre se convierte en su mundo, en su hogar, su protección. Su hermana de 8 años, sigue los pasos de la mamá cuidándolo en todo momento. La mujer trabaja todo lo que puede para dar educación a sus hijos y ellos crecen rodeados de su amor y el de su tía Yanka, quien viajó por unos días desde Arica para ayudarlos en el duelo y terminó quedándose por años.

“Mi infancia estuvo ‘golpeada’ por el fallecimiento de mi padre, lo cual significó que mi ‘santa madre’ se hiciera cargo de mi hermana de 8 años y de mí, que sin duda me imagino era muy intenso. Soy un admirador de las madres que han tenido que sacar adelante solas a sus hijos y sobre todo de mi MAMÁ, de la cual aprendí empuje, coraje, incondicionalidad y la preocupación por los demás y sigo aprendiendo”, cuenta en sus propias palabras el comunicador.

A pesar de la pérdida y la carencia, Jaime dice haber pasado una infancia feliz, entre amigos del colegio Concepción Pedro de Valdivia, donde cursó toda su educación escolar, las amistades del club, del deporte, especialmente del fútbol que es su gran pasión, actividad que desarrollaba frecuentemente en los Campos Deportivos Llacolén y en cualquier cancha que se le cruzara.

“Soy un apasionado por el futbol y el deporte… Ver, escuchar, practicar y conversar del tema me encanta. El deporte es un motor importante para canalizar energías y sentirse conectado y mejor con uno mismo, uno pasa alegrías y frustraciones, se hace de amistades y hay muchas experiencias y aprendizajes. Para mí es un motor fundamental en mi vida. Actualmente juego fútbol donde se pueda, pero permanentemente lo hago en el club amateur de San Pedro de la Paz, Atlético Universitario y en el Club deportivo Llacolén en los equipos de Celtic (serie honor) y Santos (serie senior). Comparto la pasión del fútbol y el deporte con mis hijos y mi señora quienes también vibran con la pelotita, el deporte y la vida sana… tal palo…”.

En el Colegio nunca tuvo problemas de notas (salvo en matemáticas) aunque era muy inquieto, intenso y travieso. Al salir de cuarto medio optó por estudiar derecho y, aunque su rendimiento fue muy bueno, incluso llegando a ser ayudante, en tercer año tomó la decisión de cambiarse a periodismo, determinación nada de fácil pero en la cual recibió apoyo de la UDD por su calidad de alumno líder .

“Siempre estuve metido en los centro de alumnos, voluntariados y deporte que había”, recuerda Jaime.

Este cambio de carrera también tuvo como consecuencia el tomar muchos ramos semestrales para adelantarse en su nueva carrera y así pagar un año menos de universidad.

“Conseguí un aval para tomar un crédito Corfo del momento (6%) y había que juntar las lucas para las cuotas, por lo que trabaje de garzón, vendiendo vinos, quesos, lo que fuera, aunque debo decirlo que nunca me reste de nada de vida universitaria, estaba en todas”, dice entre risas.

“En la Universidad mi sello social se fortaleció, fui uno de los pioneros de los trabajos voluntarios de verano de la UDD, lo cual me marcó para siempre y seguí en ese camino por muchos años. Construyendo hogares a las familias más vulnerables del país y al mismo tiempo adquiriendo aprendizajes de la realidad de Chile, lo que fomentó mucho más aún la empatía y despertó aún más el defender la justicia social. Al mismo tiempo conocí grandes personas y amig@s, incluyendo a la negra mi actual compañera y viví muchas experiencias que atesoro y son parte importante de mi formación”, cuenta Jaime sobre esos años universitarios donde no faltaron las travesuras y uno que otro “condoro”, pero que fueron parte del aprendizaje”, relata el comunicador.

Lo que Jaime tenía claro es que quería contribuir con su entorno, poner sus energías en hacer una sociedad más justa y con más oportunidades.

JUVENTUD DIVINO TESORO

Al terminar su carrera comenzó una “sufrida” práctica y luego a boletear en del departamento de prensa de TVN en Santiago.

“Aun recuerdo mi primer sueldo de 30 lucas”, acota el periodista.

Pero su perseverancia y un golpe periodístico la noche del 11 de septiembre le otorgó el contrato indefinido que tanto esperaba, pero pronto se dio cuenta que no era lo que quería y tomó sus maletas para regresar a Concepción, apostando en grande.

“En la universidad fui como el ‘Chico DAE’, pertenecí a los centros de alumnos, diversas jefaturas en voluntariados, número fijo en la selección de fútbol y lo que hubiese de deporte… en fin, todo lo que era vida universitaria y actividades extra programáticas me encantaba participar. Entonces en ese tiempo, mientras trabajaba en la edición de noticas ‘MEDIANOCHE’ de TVN, me soplaron que la Universidad San Sebastián iba a cambiar de dueños y en este traspaso sentía que era mi oportunidad y armé un proyecto de DAE ideal. Renuncié al canal y me la jugué y regrese a mi querido Conce, así que viaje a presentar el proyecto y me conseguí un reemplazo como asistente de vicerrectoría académica para estar cerca”, recuerda el obstinado personaje.

Este viejo anhelo de vincularse con la comunidad y participar en la etapa formativa de jóvenes lo llenó por completo y fue precisamente ese trabajo el que lo llevó a conocer a Pablo Desbordes, quien sería su jefe en la USS y con quien se hizo muy amigo, quien lamentablemente falleció post terremoto al capotar la avioneta en la que venía en la comuna de Tomé.

“Él me marcó, fue mi jefe pero también fue mi amigo. Pablo era un tipazo con un fuerte foco por el servicio público y me empujaba hacia allá, me decía que yo conocía mucha gente y que era un súper gestionador, que me animará a ingresar al área pública. Cuando fallece, y yo con este nuevo golpe a cuesta, pasó que a la semana me ofrecen ser Director de Desarrollo Comunitario (DIDECO) de la Municipalidad de Concepción y para mí fue una señal de Pablo, así que lo tomé y renuncié a la USS para venirme a un desafío complejo pero era donde tenía que estar en ese momento, ayudando en la reconstrucción de la ciudad”.

Fueron 2 años y medio de mucho terreno, escucha, conversaciones, resoluciones y sobretodo ayuda, desde gestionar la entrega de más de 2 mil casas de emergencias post terremoto hasta obras concretas y que aún lucen como el skate park en el Parque Ecuador. Pero el destino le tenía preparado volver a su alma mater, la Universidad del Desarrollo (UDD) esta vez a cargo de la Dirección de Asuntos Estudiantiles en la sede Concepción, un sueño cumplido.

“Imagínate poder liderar la DAE de Concepción era como un sueño ya que en mis tiempos de estudiantes fue muy importante y ahora podía aportar a muchos alumnos en su formación y yo me veía reflejado. Lo mejor fue que pudimos crear varios voluntariados más -aparte de trabajos de verano- como Sonríe UDD, Vive La Calle, el preu Aliados, Forja UDD, entre otros. Además, de compartir con las diversas organizaciones estudiantiles, en resumen formar valores y generar instancias de experiencia y aprendizaje para los alumnos, lo pase súper, fue gratificante y hubo mucho aprendizaje personal.

UN MUNDO NUEVO

Hace ya 3 años y medio Jaime cambió de rumbo y llegó a un nuevo Mundo… Si la empresa- regional con alcance nacional- de telecomunicaciones Mundo, que destaca por su despliegue de internet de fibra óptica con operaciones en 8 regiones y 150 comunas desde Valparaíso hasta Panguipulli (está igualmente en el sector de Andalue y El Venado). Ahí, Jaime se desempeña a cargo del área de Asuntos Públicos y RSE.

Su perfil resolutivo y al ser coach ontológico, hace que tenga responsabilidad en los temas relacionales con diversas entidades públicas, privadas y muchas comunidades. Su sello social lo ha impregnado también en la empresa donde gestiona conectividad gratuita, Internet sobretodo, a diversas organizaciones sociales como uniones comunales, juntas de vecinos, clubes deportivos, albergues, hogares de ancianos, entre otras e instituciones como Bomberos, Carabineros, Cruz Roja, Cesfam, hospitales, etc.

“Con nuestro líder, Enrique Coulembier (CEO de Mundo) tenemos la misma mirada social, convencidos que todos deben ganar y hay que ayudar desde donde uno este, por lo que con agrado ejecutamos el plan RSE y hemos aportado a innumerables comunidades. La verdad es que soy como el viejo pascuero por un lado y el abrelatas por el otro, también me toca mostrar la labor de muchos colaboradores de Mundo, en la pega en general he aprendido mucho y al ser desafiante se hace muy entretenido”.

LA FAMILIA DE LOS APELLIDOS ENREDADOS #WEINBORNVERSCHEURE

Jaime y Daniela se conocieron hace 17 años en el día libre de uno de los trabajos voluntarios de verano, luego de años de “conocerse” y pololeo se casaron en el 2011. Hoy forman una linda familia junto a sus hijos Diego de 7 años y Martin de 4.

“La negra es una tremenda partner, crack ella, muy trabajadora, buena mama y conmigo una paciencia admirable, porque la verdad soy bien inquieto, apasionado, me gusta vivir a concho la vida y ando metido en muchas cosas. Somos buen complemento, hacemos actividades y paseos juntos, tenemos valores en común, el valor de la familia, el valor del deporte, el valor social y nos gusta pasarlo bien, me ha enseñado mucho, incluso a disfrutar los espacios de soledad, porque yo soy muy de piel” dice feliz el periodista.

Un mundo nuevo lleno de desafíos y alegrías se le abría a este Coach Ontológico de Newfield Consulting y pronto concretaría otra meta en su vida.

EL GRAN SUEÑO LLEGÓ

Con el matrimonio comienzan las preguntas incómodas de ¿cuándo los hijos? y no fue luego de 2 años de casados cuando todo se volvió realidad.

“Mi gran sueño era ser papá, por lo que me pasó con el mío, quería experimentar que se sentía. Y nace Diego y me cambia todo, fue algo indescriptible… uff. Cumplí mi sueño, nunca más dormí tranquilo eso si jajaja. Después nos eligió Martín otro enano precioso, de verdad que los adoro. Mi familia lo es todo, lo más importante está ahí”, confiesa Jaime.

Aunque le encanta la política, durante mucho tiempo Jaime se alejó de ella al privilegiar la vida familiar y por qué no le gustaba como se estaba ejerciendo la política. Pero hoy es distinto, fue precisamente su familia la primera en apoyar su candidatura, junto con el CEO de Mundo.

Si bien el camino es incierto, Jaime está convencido que este desafío dejará un gran aprendizaje en él y su familia, ya está viendo algunos frutos positivos. Como buen competidor y hombre apasionado por el futbol nos confiesa “quiero ganar, dentro de una cancha no me gusta perder ni a las polquitas jajaja” Aunque fuera de broma expresa que el camino ha sido cansador pero feliz y le encanta que su familia sea su mejor equipo.

CAMINO AL CONCEJO MUNICIPAL

Como Director de Desarrollo Comunitario de la municipalidad de Concepción, Jaime conoció, lo bueno, lo malo y los más o menos de la política, la burocracia y la falta de modernización del estatuto administrativo que urge actualmente. Aprendió a conocer bien que puede hacer el alcalde, su equipo y el concejo. Hubo encantos y desencantos y por razones familiares y profesionales decidió volver luego de 2 años y medio al mundo privado.

Hoy es distinto el panorama, Jaime quiere influir, dice que se cansó de que las cosas pasaran por al lado y con resultados que no lo dejaban conforme. Por eso, post estadillo y comienzo de pandemia, tomó la decisión de tratar de arreglar las cosas por dentro aunque fuera desde el pequeño espacio que tiene un concejal en la comuna donde vive y desarrolla su vida junto a su familia.

“Según mi señora me llegó la crisis de los 40 y tuvimos una conversación sobre el tema, estaba convencido que era el momento y quiero dejar huella. Es indispensable el apoyo familiar por todo lo conlleva. Hoy como muchas familias estamos con teletrabajo, niños con clases on line, más la casa, más la campaña es complejo, pero llevamos el proceso en paz y hasta ahora lo hemos disfrutado.

El candidato tiene un foco social muy desarrollado, “me duele cuando un niño está trabajando o está en la calle, cuando hay una persona enferma o hay injusticias, de verdad que me duele. Me preocupa la integración social, la sociedad, la comunidad y poder aportar a otros. Me carga cuando los vecinos no se escuchan entre si y sobretodo cuando la autoridad no escucha a los vecinos de TODOS los sectores”

“He pasado por varios trabajos y la experiencia de vida, las oportunidades de perfeccionamiento y todo, te dan herramientas y adquieres competencias que hoy pretendo poner a disposición de mejorar la calidad de vida de los vecinos de San Pedro, incluyéndome a mí y a mi familia, a todos, porque soy sólo un vecino más, que busca lo mismo que todos: vivir tranquilo, con SEGURIDAD y con una buena calidad de vida y rutina”.

Jaime sostiene que llegó el momento, que el estallido social y la pandemia le hicieron click, que se encontró con Juan Pablo Spoerer, candidato alcalde por San Pedro de la Paz, hablaban el mismo idioma, miradas similares de vida y creyó en su proyecto y sus intenciones por lo que decidió apoyarlo, sin saber que poco tiempo después estaría yendo como concejal por Evopolí ,que es el lugar donde encontró coherencia y espacio, por lo que decidió, por primera vez en la vida, militar formalmente en un partido político.

“Creo mucho en que todos los sectores deben ser escuchados, en la modernización del estado y del municipio, creo mucho en los niños primero, en una comuna justa, sobre todo en esta comuna que está muy segregada, pero hay temas transversales. La diversidad enriquece, por eso me sumé a Evopoli, porque tengo una mirada que concuerda. Y también decidí aceptar la propuesta porque creo que puedo hacer grandes aportes desde la gestión, desde la colaboración, desde poner temas que no se han tocado sobre la mesa. Falta pensar fuera de la caja, no tiene que ver con plata, sino que con convicción, con compromiso, con tomar algo y empujarlo hasta llegar a la meta, convencer a los otros, al alcalde de turno, a mis potenciales pares”, comenta el candidato.

“Quiero influir desde mi pequeño espacio, donde hago mi vida, algunos me dicen que estoy loco, otros que soy valiente, todos van saliendo y tú quieres entrar, pero se trata de hacer algo que te motive, es un desafío colectivo e individual. Se suman amigos, aportes, planificación, ha sido un aprendizaje tremendo y ha sido una experiencia enriquecedora a pesar de cual sea el resultado al final de la carrera. Estoy pasándolo bien, compartiendo como mi familia, con mis hijos que me ayudan hasta con las palomas, a volantear, arreglar flyers me dan comida, besos que mejor. Por lo anterior, es que ha sido satisfactorio y de verdad que siento que hay que renovar la política y por qué no empezar por la comuna donde vivo con mi familia y se desarrollan mis hijos.

EJES DE CAMPAÑA: SEGURIDAD Y ESCUCHA A TODOS LOS SECTORES

Tras un largo período de reflexión, escucha y conversación Jaime logró dar sentido a su proyecto y presentar propuestas en diversos ejes programáticos que son los que espera impulsar y gestionar desde el puesto de concejal, teniendo claro, a pesar de esto, que su principal función será fiscalizar.

“Los que me conocen saben que lo que me ha movido siempre es lo social por mi estructura familiar y experiencia de vida, dentro de mis posibilidades intentar devolver la mano a quienes no han tenido la mismas oportunidades que yo, sea desde el ámbito público o privado. Creo y quiero jugármela por una comuna más justa, donde los niños, jóvenes y adultos mayores sean el foco, que podamos vivir en una comuna tranquila, con mayor SEGURIDAD que es lo que más preocupado me tiene y es una preocupación de todos los sectores. Más espacios públicos limpios y mejores, que se le dé la importancia al deporte y vida sana y a la conectividad vial (menos tacos) y digital (mas acceso a internet), en resumen… no sólo ser un fiscalizador, sino también un gestionador y colaborador”, apunta el periodista.

“Mi frase desde chico es ‘no mirarse al ombligo’ vivimos con otros y hay que vivir por otros también. No quiero ser ejemplo de nadie, pero si representar a muchos. Soy un vecino más que quiere poner todas mis competencias a disposición de mejorar la calidad de vida de las familias de San Pedro de la Paz.”

“Esta campaña me ha confirmado que tengo una familia increíble, que me han acompañado en todo y lo que quiero es dejarles la enseñanza a mis hijos de que hay que atreverse y si se quiere se pueden hacer cosas por los otros, desde cualquier escenario”, cierra Jaime, un vecino más, el hombre de familia que busca un espacio en el concejo municipal para ayudar.

MIS EJES, ESCUCHANDO A TODOS LOS SECTORES

  • SEGURIDAD
  • CONECTIVIDAD VIAL Y DIGITAL
  • DEPORTE Y VIDA SANA
  • CULTURA Y ARTES
  • CALIDAD DE VIDA. + Escucha todos los sectores, + inclusión, + Preocupación medioambiental y por las mascotas, + limpieza de espacios públicos,+ foco en emprendedores, locatarios y turismo, entre otras.

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