ESTE VECINO DE IDAHUE LE HA CAMBIADO LA CARA AL MUNDO DEL CORRETAJE DE PROPIEDADES CON UNA MIRADA CERCANA Y EMPÁTICA MARCADA POR SU FORMACIÓN COMO TRABAJADOR SOCIAL. TRABAJO COLABORATIVO CON COLEGAS Y CLIENTES ADEMÁS DE UNA AMPLIA GAMA DE HERRAMIENTAS PARA CONTROLAR Y CONTENER LAS EMOCIONES Y LAS ANSIEDADES EN EL SIEMPRE COMPLEJO PROCESO DE COMPRAVENTA DE UNA VIVIENDA SON SU SELLO. CONOCEMOS MÁS DE SU HISTORIA Y SU FORMA DE ENFRENTAR LA GESTIÓN INMOBILIARIA EN ESTE REPORTAJE DE REVISTA RÚA.

Multifacético: esa palabra es quizás la que mejor define a Rodrigo Toro, trabajador social que en los últimos años ha volcado su energía hacia el complejo mundo de corretaje de propiedades, donde se ha destacado gracias a una mirada distinta, marcada por lo social con un fuerte sello en la cercanía que busca lograr con todos los actores involucrados en la siempre difícil situación de la compraventa de una vivienda.

Este vecino de Idahue ha tratado de cambiar el panorama generando alianzas con otros corredores, olvidando la tan ‘sobrevalorada’ exclusividad y abriendo las puertas a todo tipo de clientes sin distinción.

Esta forma de trabajar tiene que ver con su formación y también con su infancia. Rodrigo, que además es actor de oficio y ha participado en una larga lista de producciones teatrales y televisivas locales, creció en Coronel donde comenzó a descubrir una amplia gama de intereses pues se define como un personaje bastante inquieto.
“Siempre he sido bien multifacético, siempre he querido hacer hartas cosas, me motivo con diferentes desafíos, desde chico siempre participé en muchas actividades deportivas, culturales, en obras sociales constantemente, lo que creo finalmente me lleva a definirme por una carrera como trabajo social, que era una carrera que me entregaba una multiplicidad de posibilidades de hacer muchas cosas que me gustaban, de seguir vinculado a las personas, de poder gestionar y abordar diferentes elementos y a eso me dedico desde el año 2005, aproximadamente, en diferentes líneas”, confiesa el gestor inmobiliario.

Precisamente en el marco de su trabajo fue que comenzó a acercarse al sector inmobiliario, primero gestionando viviendas sociales y luego trabajando intensamente en materias de reconstrucción post 27F.

“Por ahí empieza el vínculo en cuanto a lo que es la gestión inmobiliaria, materias asociadas a subsidios que es una de las líneas que también he abordado desde que empecé a trabajar en el corretaje, porque hay mucho desconocimiento, sobre todo de vendedores con respecto a cómo funcionan diferentes tipos de subsidios para diferentes precios de vivienda”, apunta Toro.

“Generalmente cuando a un vendedor o arrendador le hablas de un cliente te que tiene acceso a algún tipo de subsidio; éste es visto como un cliente en desventaja; primero porque a veces la tramitación hasta el pago del subsidio extiende los plazos y segundo; porque los subsidios están asociados a falta de estabilidad económica; sin embargo el subsidio facilita el cierre de muchos negocios. Hoy en día existen subsidios de clase media para viviendas hasta 2200 uf y subsidios para arriendos hasta $600.000. Por definición corresponde a un aporte que recibe una persona de un organismo; en este caso del MINVU, para acceder o satisfacer una necesidad y por ello se da para la primera vivienda; porque te aporta o impulsa a ser propietario”, explica el corredor.

“En lo que hoy estoy haciendo como corredor de propiedades, trabajo con propiedades de distintos rangos de precios, en barrios como por ejemplo Idahue, Andalué, Lonco y con el mismo ímpetu trabajo con propiedades de barrios residenciales con precios que perfectamente pueden vincularse a un subsidio. En este sentido he ido aportando desde mi foco y formación profesional, además de la experiencia, poder ir vinculando todo ese mundo que se enfoca apreciativamente a todos los y las clientas, en este negocio de gestión inmobiliaria”, agrega.

EL SELLO

Precisamente esta mirada amplia es lo que ha marcado la evolución de Rodrigo como corredor de propiedades, un corredor que siempre pone a las personas por delante, manejando estrés, ansiedad y otros elementos emocionales relacionados con la transacción.

“Mi sello es bien transversal, lo que he tratado de posicionar con mi marca es la cercanía, la compra y venta de un propiedad y el arriendo incluso es una situación bastante estresante porque tiene que ver con un situación que va afectar tu calidad de vida, que va a generar una adecuación a tu forma de vivir, por lo tanto mi sello es facilitar ese proceso, hacerlo lo más cercano posible y creo que ahí sale harto del trabajador social, porque finalmente con las familias con las que trabajo termino generando un vínculo, me dice ‘te vamos a invitar a la inauguración de la casa’ o ‘vamos a tal lado o a otro’, porque finalmente uno se va incorporando también en ese proceso de cómo llevar a cabo las cosas, de irles señalando lo que se viene, cuánto tiempo demora, bajando la ansiedad, en algunos momentos conteniendo, porque los proceso de compraventa sobre todo demoran mucho más de lo que está predeterminado, o de lo que uno pensaría o quisiera y ahí hay que mover todos los hilos posibles, facilitando la documentación, buscando información que no está, vinculándose con los ejecutivos por los créditos, llamando constantemente al conservador, cuesta un poco porque uno no es el cliente directo, somos sólo intermediarios y en la intermediación la tarea es bajar los niveles de ansiedad que genera la compra o venta de una propiedad para que finalmente tanto el vendedor como el comprador terminen disfrutando el proceso”, asegura Rodrigo.

Uno de los mayores desafíos, señala el trabajador social, es tener que enfrentar la gestión con cada una de las personas, porque cada persona es un mundo en sí mismo y frente a eso debe escuchar y atender al cliente, sus necesidades.

“Es importante manejar las expectativas del clientes, muchos te ponen plazo, pero para lograr eso hay que seguir una serie de cosas que muchas veces no tienen contempladas o no quieren hacer. Pocas veces los corredores tenemos la factibilidad de poder movernos en ese aspecto, porque nosotros recomendamos, aportamos, hacemos ver la realidad que se está viviendo en el sector donde está tu vivienda, cuánto es el precio que debiésemos cobrar, cuál es el precio de tasación, poder revisar elementos como esos y evaluar cuál es la demanda que tiene una propiedad, porque además las personas le damos valor sentimental a las cosas materiales y ese valor sentimental no es parte de la tasación comercial, entonces de repente tenemos que dar golpes duros a las familias diciendo que lo que cobra por su propiedad no es realmente lo que vale, Entonces hay que buscar un punto medio y justo para ambas partes; es clave poder conversar con evidencia y es siempre recomendable que el vendedor conozca el precio de tasación comercial y asumir la gestión como un verdadero negocio, donde existen precios asociados al mercado”, explica el gestor.

UN NUEVA FORMA: CREANDO REDES

Otras de las ‘innovaciones’ que ha incorporado Rodrigo a su gestión como corredor de propiedades tiene que ver con el trabajo en redes, cerrando la puerta a la exclusividad y abriendo ventanas a la colaboración con sus colegas y otros actores del negocio.

“Yo trabajo vinculado a un gran número de corredores de propiedades de Concepción y San Pedro de la Paz, pertenezco a varios grupos de corredores y la verdad es que se ha generado un trabajo bien colaborativo para todo tipo de gestión, incluso un trabajo colaborativo donde vamos avanzando en conocer información o experiencia que de repente le puede servir a otros corredores, en términos crediticios, tasas, situaciones problemáticas a las que te puedes ver enfrentado o como resolver algunos trámites en los que muchas veces te puedes ver entrampado, entonces hay un trabajo bien consensuado. Lo que el vendedor necesita es realizar la operación lo antes posible y por lo tanto para vender en cortos plazos hay que estar abiertos a conversar con otros clientes y corredores, la dinámica hoy, en el mundo que estamos viviendo, está centrada en el trabajo colaborativo y el trabajo en redes”, asegura Rodrigo.

Bien sabido es que el trabajo del corredor de propiedades está vinculado a una serie de instituciones y por tanto hay que mantener coherencia, buenas intenciones y buenas relaciones. Por lo tanto Rodrigo trabaja vinculándose con negocios locales de diseño de interiores, cortinas, muebles etc; además de las instituciones con las que es necesario gestionar, principalmente bancos; municipalidades, conservadores de bienes raíces, notarias entre tantas varias, donde el éxito de la gestión está en eminentísimo trabajo colaborativo.

“Otro de mis sellos es poder hacer una gestión rápida, pero bien hecha, justamente apelando a la voluntad y la cordialidad de todos los actores involucrados”, agrega Toro.

“Llegué a este mundo para buscar una alternativa de trabajo y empecé a estudiar corretaje de propiedades, después tasación, también hice algunos cursos de venta, y el 2020 ya formalicé mi empresa y corrí un riesgo súper alto porque le puse mi nombre a la empresa y al usar el nombre si hubiera un error de gestión en algún momento es mi nombre el que se ensucia por lo tanto eso también me interpela a hacer un trabajo lo más impecable posible todo el tiempo y siempre ha sido mi intención pero también está eso al cuidado. Claro que es un riesgo pero también es una bonita forma de mostrar la confianza que tengo en mi trabajo con los clientes e invitar a los clientes que me conozcan y trabajen conmigo”, concluye Rodrigo Toro, un hombre que busca cambiar el mundo del corretaje de propiedades.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *