Enfermedades raras pueden afectar tu sueño y hacer dormir más o menos de la cuenta, pero más allá de eso la vida moderna ha cambiado nuestros hábitos de sueño y no dormir como corresponde puede generar una serie de consecuencias en la salud y en el diario vivir.

En estos tiempos de pandemia, donde la ansiedad, el estrés y las preocupaciones están a la orden del día para muchos conciliar el sueño puede ser complejo, incluso una pesadilla. En el otro extremo hay una serie de pacientes cuya realidad es completamente opuesta, para los que mantenerse despiertos es una utopía producto de cansancios, depresiones u otras patologías más complejas aún.

Lo cierto es que el sueño hoy por hoy ha pasado a ser un tema al que, irónicamente, hay que ponerle ojo, pues, como bien es sabido, puede afectar nuestro funcionamiento y al mismo tiempo generar otras patologías en nuestros organismos.

En este sentido el destacado neurólogo Alejandro Torche explica que en la sociedad occidental se cuida poco el sueño, apunta el doctor, quien afirma que lo habitual sería dormir entre 7 y 8 horas y media, sin embargo, muy pocas personas cumplen eso.

“No hay que sorprenderse, no hay que buscar una enfermedad cuando la mayor causa de somnolencia diurna es la privación de sueño, por lejos, más del 80% de las veces no hay ninguna enfermedad detrás. Primero hay que ser conscientes de que el sueño es un hábito, así como lavarse los dientes. Si uno no se lava los dientes, se le cae los dientes y la gente que se acuesta a las 1 de la mañana y se levanta a las 6 de la mañana y piensa que anda bien y empieza a buscar alguna causa para ese sueño diurno… es simple, no durmió lo suficiente. La principal causa del sueño es precisamente la privación de sueño”.

Sobre este y otros asuntos relacionados con el sueño profundizamos en esta nota de Revista Rúa.

LOS CAMBIOS DE LA MODERNIDAD

De acuerdo al doctor Torche, lo normal sería acostarse cuando empieza a caer el sol, tener una inducción de unos 15 minutos y despertar a eso de las 6 de la mañana poco antes del amanecer.

El sueño es parte del ser humano y siempre ha sido así, antes de la invención de la luz artificial e incluso del descubrimiento del fuego, pero actualmente una serie de factores inciden en nuestras rutinas de sueño y descanso.

“Por eso hay que preparar el sueño, uno no se apaga como una pantalla de computador, hay que empezar a realizar actividades menos intensas durante la tarde, hacer cosas tranquilas, no consumir alimentos o bebestibles estimulantes y así ir apagando el día como se va a apagando el sol, así debiésemos hacer nosotros y llegar a un ambiente para acostarnos que no supere los 20 grados, tranquilo, no ruidoso y poder descansar y dormir”, resume el especialista.

En general la falta de sueño o privación crónica del sueño puede traer muchas consecuencias. Pero hay que distinguir: una cosa es tener alguna enfermedad relacionada al sueño como ser un roncador, tener una apnea del sueño, tener narcolepsia u otras que deben ser tratadas por un neurólogo o especialista en sueño y otra cosa distinta es tener simplemente una alteración de la cantidad de sueño, aunque uno tenga un sueño de buena calidad, pero lo tiene alterado por la vida moderna.

Según revela Alejandro uno por cada hora de sueño menos que duerma es similar a la cantidad de alcohol que bebe, entonces si una persona duerme menos es similar a que se hubiese tomado uno, dos o tres tragos y esas personas al otro día están impedidas de hacer sus labores.

“En general tiene un efecto sobre el sistema nervioso autónomo, sobre la transpiración, las pulsaciones del corazón, también sobre el sistema cognitivo, sobre el aprendizaje fundamentalmente porque en la noche se genera la memoria en nuestro cuerpo dependiendo de la primera o la segunda fase del sueño. La falta crónica del sueño, sin tener enfermedad detrás, entonces se traduce en alteraciones diversas, desde obesidad, aumento de la insulino-resistencia, diabetes y otro sin número de alteraciones”.

ENFERMEDADES SERIAS

No sólo de falta de horas de sueño se trata esto. Ya que más allá de los efectos de la vida moderna puedan tener en nuestro descanso, muchas veces en realidad una persona puede estar sufriendo una enfermedad, que puede ser de simple tratamiento o incluso rara e incurable.

Quizás una de las alteraciones más escuchadas es la hipersomnia, sin embargo, esto no es sino un síntoma que puede esconder enfermedades más complejas.


“La hipersomnia es un síntoma, es un tiempo mayor de sueño de lo que corresponde a los seres humanos dependiendo de la edad, en general se habla de hipersomnia cuando se duermen más de 10 horas continuas en cualquier edad desde los preescolares en adelante. La característica principal es que tienen un sueño mucho más prolongado de una sola tirada, además de que duermen también durante el día. Pero este síntoma sólo se refiere a la cantidad y no a la calidad de ese sueño, muchos que sufren de esto pueden tener un sueño profundo y reparador pero tienen alternaciones que producen que el sueño sea más largo pero al despertar siguen con sueño”, comenta el neurólogo de la Clínica Sanatorio Alemán.

Una de esas enfermedades es la narcolepsia, una enfermedad rara y que puede ser un verdadero calvario para quienes la padezcan. Los estimulantes, antidepresivos y otros medicamentos pueden ser de ayuda, pero aún no hay cura para esta patología.

“Es una enfermedad, hay consenso, es una enfermedad rara, no es muy común, que produce alternaciones del sueño y uno de sus síntomas más comunes es precisamente la hipersomnia entre varios, como la catalepsia, que es la pérdida del tono muscular, o ataques irresistibles de sueño que tienen la característica principal que son capaces de caer en sueño profundo muy rápidamente sin estar privados de sueño. Se hace un test de latencia de sueño en el que se les hace dormir una siesta y se mide que tan rápido son capaces de caer en un sueño profundo”, explica Torche.


RECOMENDACIONES

Lo cierto es que lograr establecer un diagnóstico temprano puede ser clave para combatir estas enfermedades. En este sentido Torche recomienda evaluar ciertos elementos como la cantidad de horas dormidas y el sueño y cansancio diurno.

“Hay cosas fáciles de hacer, primero ver si uno está durmiendo la cantidad de horas necesarias y no está descansando lo suficiente, si uno se acuesta a las 10 de la noche y despierta a las 7 de la mañana y es capaz de dormir 4 o 5 horas más y aún así sigue durmiendo más y se siente cansado, lo más probable es que ese paciente tenga una alteración del sueño. Igualmente si uno durante el día tiene mucha somnolencia diurna, se queda dormido sentado, o en el semáforo o cuando está comiendo pierde el tono, uno tiene claramente una alteración del sueño que va más allá de la privación del sueño, sino que algo de la calidad y probablemente una enfermedad detrás de eso y hay que consultar”, señala el doctor.

“Esto del sueño es bastante complicado porque son rutinas familiares y tiene que ver con los hábitos de toda la familia, entonces si un miembro de la familia trata de dormir más temprano y todos se acuestan a las 12 de la noche es difícil hacerlo, entonces hay que hacer modificaciones, conversar con todos, es algo que involucra a toda la familia. Es complicado, pero hay que sentir la importancia que tiene descansar y no seguir acarreando problemas del día a día como el uso de cafeína, siestas para recuperarnos, etc”.

Torche nos comenta además que en general uno debiese dormir de corrido durante la noche y hacer todas las fases del sueño. El sueño profundo tiende a ser fracciones de la noche, ahí logramos soltar los músculos y realmente descansar. Al fragmentarse, con despertadas, el sueño se hace menos reparador.

“Más que narcolepsia o apneas del sueño la mayoría de las personas sufren alteraciones por privación de sueño, seguido por los roncadores, pero creo que es importante considerar que el sueño es la actividad que nos hace descansar. Debiésemos ser cada vez más conscientes de la importancia de dormir para darle la cabida a nuestras vidas. En otras sociedades hacen sus vidas mucho más temprano porque han aprendido que el sueño es algo muy importante, más que hacer énfasis en enfermedades que pueden ser muy raras, lo importante es educar sobre lo fundamental que es dormir bien”, concluye el especialista.

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