por Dr. Raúl Barria Romero
Pediatra Inmunólogo y Reumatólogo
@pediatriaysalud

La enfermedad causada por el coronavirus, denominada COVID-19 ha causado más de 170 millones de infecciones y 3,5 millones de fallecidos en todo el mundo desde los primeros casos descrito en China en diciembre del 2019, afectando principalmente a pacientes con enfermedades crónicas como hipertensos, diabéticos, enfermedades pulmonares crónicas, obesidad, etc. Estos tienen un COVID19 más grave, mayor necesidad de ingreso a unidades de paciente crítico y una mayor mortalidad. En este grupo de riesgo también se encuentran las embarazadas, en especial las que tienen alguna patología asociada y que están cursando su último trimestre de embarazo.

Las únicas medidas de prevención efectivas contra la infección del SARS-CoV-2 son el uso de mascarilla, lavado frecuente de manos, distanciamiento físico y las vacunas recientemente aprobadas para su uso. Con respecto a las vacunas existen muchos temores, confusión y mitos sobre la rapidez con la que fueron producidas, posibles efectos adversos, “que los chinos quieren insertarnos un chip, del magnetismo y así suma y sigue, que espero aclarar en esta columna.

Comencemos hablando de ¿qué son las vacunas?. Se entiende por vacuna a cualquier preparado destinado a generar inmunidad o “defensas” contra una enfermedad infecciosa, en este caso el virus que causa el COVID-19, a través de la producción de anticuerpos o células, de este modo cuando las personas vacunadas se enfrenten a la infección, no la tendrán o si la desarrollan no enfermarán gravemente. En nuestro país se han aprobado 3 vacunas para su uso:

  1. Virus muerto inactivado, es capaz de generar respuesta inmune, pero no la enfermedad, es el caso de CoronaVac del laboratorio SinoVac
  2. ARNm: Contiene material genético del coronavirus, que instruye a nuestras células a fabricar una proteína inocua del virus, que será detectada por nuestro sistema inmune y generará las defensas, así funciona la vacuna Pfizer.
  3. Vector viral: Se usa un virus diferente al coronavirus, en que sus genes han sido modificados y contiene material genético del SARS-CoV-2, obligando a nuestras células a producir proteínas del virus que causa el COVID19, las que inducen la respuesta inmune, esta forma corresponde a la del laboratorio Astra Zeneca.

Como les contaba anteriormente, las mujeres embarazadas tienen mayor riesgo de desarrollar un COVID grave, con mayor riesgo de hospitalización en UCI, ventilación mecánica y muerte materna hasta 3 veces más que sus pares no embarazadas. Además existe un riesgo aumentado de parto prematuro y con ello todas las complicaciones asociadas a un niño prematuro. Si bien no hay estudios para evaluar seguridad de la vacuna contra coronavirus en el embarazo, no habría ninguna razón para creer que habrá riesgos que superen los beneficios, es por tal razón que diferentes sociedades médicas han recomendado la vacunación en este grupo de personas, ya que genera una adecuada respuesta inmunológica y traspaso de anticuerpos al feto. Recientemente fue publicado un estudio en una revista médica, llamada “The New England Journal Medicine”, donde se hizo seguimiento de un grupo importante de mujeres embarazadas que fueron vacunadas en diferentes etapas del embarazo y no se observaron diferencias en cuanto a abortos y parto prematuro con la eṕoca prepandemia. La autoridad sanitaria de nuestro país sugiere vacunar a las mujeres embarazadas desde la semana 16 con vacunas de ARNm, ya que no contienen virus vivos ni muertos, priorizando a las embarazadas con alguna enfermedad, en un esquema de 2 dosis.

Y con respecto a la vacunación durante la lactancia materna, independiente del momento de aplicada la vacuna en la madres, solo se han reportado beneficios, posterior a la inmunización se observan anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en la leche materna , lo cual tendría un efecto protector para tu hijo. No se han observado efectos adversos en los niños de madres lactando por causa de la vacuna, recuerda que quien recibió la vacuna fue la mamá y no el niño, el cual recibe solo los efectos positivos de la respuesta inmune a la vacuna. Reitero, que no hay un tiempo mejor o peor para recibir la vacuna durante la lactancia, pero Minsal señaló que se vacunarán cursando la semana 18 a 20 postnatal, es decir, cuando deban volver a trabajar y por ende aumenta el riesgo de exposición al coronavirus.

Entonces, las vacunas son seguras, se han realizado siguiendo todos los pasos de seguridad, en las mujeres embarazadas y en lactancia sólo aportan beneficios que sobrepasan por lejos los posibles efectos adversos y han logrado salvar millones de vida en todo el mundo… mi consejo: vacúnate.

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