El mundo parece estar entrando en una nueva etapa donde la crisis sanitaria y el cambio climático han generado una serie de transformaciones que nos están obligando a adaptarnos de manera acelerada.

El campo laboral es sin duda uno que ha evolucionado drásticamente en varios aspectos, quizás el más notorio es el que dice relación con la gran cantidad de personas que han dejado la seguridad de un empleo asalariado para iniciar un camino como independientes.

En nuestro país durante la pandemia, especialmente en las primeras etapas, proliferaron muchísimos emprendimientos de los más diversos tipos y sólo algunos lograron seguir adelante, ya que dieron los pasos de manera correcta.

Al iniciar este camino, la mayoría de las veces es necesario tener ayuda en diversos ámbitos, siendo uno de los más complejos para los nuevos emprendedores los asuntos legales que conlleva la creación de una empresa y/o negocio. Trámites, impuestos, formas y documentos pueden llegar a marear a más de algún novato en el mundo del emprendimiento. Es ahí donde encontrar a la persona correcta para lograr formalizar y ordenar la empresa, puede marcar la diferencia entre el fracaso y el éxito.

Esa es una de las principales misiones de Gonzalo Pastene Rojo, Abogado, Magíster en Derecho de la Empresa con mención en Derecho Tributario, Diplomado en Gestión Tributaria y Mentor Certificado de UDD Ventures, quien hoy desde su oficina en Casa W conversa con Revista Rúa sobre varios aspectos legales y del mundo del emprendimiento y acerca de cómo pequeños detalles pueden dar impulso real a tu idea.

CONOCER EL ¿POR QUÉ?

Para el licenciado todo emprendimiento debe obrar sobre una idea, un principio, una causa que de sustento al negocio. Algo que va más allá de la obtención de las utilidades ya que esto es una consecuencia de la actividad económica en sí misma. Se trata de una razón, de una justa causa que trascienda a los miembros de la misma empresa.

Para el licenciado todo proceso debe partir con una simple pregunta: ¿Por qué? Es decir ¿por qué estoy creando este negocio? ¿Por qué debo hacer esto o aquello?

El “por qué” implica no sólo marcarse metas, sino que también es una guía en la forma de hacer las cosas.

EN CUANTO A LA FORMALIZACIÓN DEL NEGOCIO

Lo primero que hay que entender es la diferencia entre una empresa y una sociedad legalmente hablando. En términos muy amplios podemos entender por empresa cualquier actividad que genere ingresos a través del intercambio de bienes y/o servicios por dinero, mientras que la sociedad es una estructura legal que permite a esa empresa enfrentar la realidad con herramientas que lo vinculan a la banca y los tributos.

Actualmente, en Chile hay dos maneras de formalizar una sociedad: Una tradicional, que se realiza mediante documentos notariados; y la otra relativamente nueva y ágil plataforma digital de Empresa en un día, inserta dentro de la ley 20.659. Sin embargo, para el abogado las diferencias pueden ser importantes.

«La plataforma de Empresa en un Día ha sido importante porque ha permitido formalizar a muchísimos emprendedores, darles giro de manera inmediata y a un costo muy bajo. Sin embargo, la misma plataforma puede llevar a errores graves, tales como: declarar un capital erróneamente; no completar el capital en los plazos correspondientes o agregar giros que no son los indicados para la empresa. Por otra parte, muchas entidades financieras no ven con los mejores ojos este tipo de empresas por diversos motivos. Incluso han sido utilizadas para estafar a inversionistas. Al constituir una sociedad hay que tomar en cuenta estos factores”, argumenta, indicando a la vez las ventajas de utilizar el método tradicional.

«Sin perjuicio de que al crear una Sociedad por Acciones a través del sistema “tradicional”, el proceso puede durar alrededor de 60 días, o cerca de un mes en el caso de la Sociedad de Responsabilidad Limitada (tomando en consideración los plazos máximos legales), el sistema tiene una serie de ventajas y general da más confianza. Por ejemplo, es más fácil conseguir financiamiento a través de los Bancos o el levantamiento de capital a través de -por ejemplo- un Venture Capital. Por otra parte, esta manera hace que el negocio sea más escalable pues la ampliación de mercados, capitales o socios es más sencilla de realizar,
Ahora bien. El solo hecho de formalizar, independiente del mecanismo, permite acceder a distintos beneficios públicos o privados. Por lo demás, más allá de eso, hacer las cosas bien a la larga te permite estar tranquilo a nivel personal, familiar, laboral y profesional», apunta Gonzalo.

CLAVES PARA EL ÉXITO

Para el abogado especializado en el área de emprendimiento una cosa fundamental para tener éxito como empresa es conocer al dedillo todo sobre tu producto o servicio y también el resto del mercado del rubro.

«Tienes que saber exactamente qué estás haciendo, contra quién estás compitiendo, cuáles pueden ser tus ventajas y oportunidades. Es ideal equivocarse temprano, lanzar rápido el producto al mercado y ver la respuesta de los clientes para mejorar en el corto plazo y limitar las pérdidas. Si lanzas el producto cuando piensas que ya está completamente listo, los costos y el riesgo serán muy elevados. Luego, realizar los cambios será muy complejo desde todo punto de vista», comenta Pastene.

«Mucha gente piensa que para hacer un negocio solo es necesario tener un talento para hacer algo y monetizar con ello. Esto es algo que puede resultar, pero sin dudas considero que no es suficiente. Obviamente debes hacer algo que te guste y para lo que te sientas capaz, pero no debes olvidar que a fin de cuentas al iniciar un emprendimiento lo que haces es resolver una necesidad o un dolor de las personas que finalmente se convertirán en tus clientes, los que compren tu producto o servicio”, agrega.

Por otra parte, de acuerdo a nuestro asesor legal es importante cubrirse las espaldas, hacer las cosas de manera correcta. De esta forma tienes un respaldo legal que te va a proteger ante cualquier eventualidad. Mantener los documentos y contratos en orden tendrá el mismo efecto y no te expondrás a sanciones que pueden llevar incluso a la clausura.

«Siempre es importante invertir en temas legales, esto te podría ahorrar no sólo malos ratos sino que grandes sumas de dinero a futuro. Tener un abogado a la distancia de un llamado puede parecer caro en el corto plazo, sin embargo, a la larga es una inversión que puede salvar tu negocio», asegura Gonzalo.

LA MANERA CORRECTA

Según piensa Pastene, otra clave para triunfar tienen que ver con las formas, el trato.

«Como consumidores, estamos acostumbrados a que nos traten mal. El típico ejemplo es el de la caída de internet en medio de la reunión, la película de Netflix, o el juego en línea. Una vez que eso pasa, todos nos quejamos por lo mismo, pero nadie reclama. En suma, compramos diariamente o contratamos servicios que no nos satisfacen como debieran. Imagínate si con tu negocio, te encargas de tener una excelente atención al cliente; un excelente servicio de post-venta, solamente con eso ya estás marcando la diferencia dentro del mercado», complementa.

De acuerdo al teórico Milton Friedman la responsabilidad de la empresa es la maximización de las utilidades a toda costa siempre dentro del marco legal, pero el abogado revela cierta deformación en la interpretación que se le han dado las palabras del economista liberal estadounidense ganador del Nobel en 1976.

«A muchos se le olvida la última parte de esa frase, el marco legal. Claro que la función de la empresa es generar utilidades, pero no hay que olvidar que esas utilidades deben generarse dentro del marco legal. Aún así, suponiendo que todas las empresas se limiten únicamente a cumplir la ley, eso no es suficiente. La ley es un presupuesto mínimo para actuar, pero no quiere decir que sea lo correcto o lo justo. Por ejemplo: si del resultado de las utilidades se puede pagar a los trabajadores una remuneración mayor al sueldo mínimo, ¿por qué no hacerlo?; ¿por qué no preocuparse por la persona del trabajador?; ¿por qué no humanizar el trabajo?. Finalmente, eso es un punto que diferencia en gran medida de a las empresas exitosas de las que no lo son. En este sentido, muchos piensan que lo más importante de su empresa es la calidad de sus productos o servicios; la fidelidad de sus clientes; pero lo cierto es que el mayor activo de una empresa son sus trabajadores. El trato digno y humano de los mismos es responsabilidad de cualquier emprendedor que busca el éxito en esta nueva escuela de emprendedores y empresarios. Ese es el camino que todo emprendedor que busca el éxito debiese seguir», cierra el abogado sin olvidar que formalizar el emprendimiento es el primer paso fundamental para hacer las cosas de forma correcta.


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