Con las bajas temperaturas suele aumentar el tiempo que pasamos dentro de casa. Evitar el frío y potenciales enfermedades se vuelve una prioridad, pero hay un riesgo mayor que nos acecha al resguardarnos en el hogar: la mala calidad del aire.

El aire que se respira en las casas puede contar con presencia de partículas de polvo, material particulado de estufas, pelos de mascotas, o el ingreso desde el exterior de gérmenes y virus causantes de resfríos y gripes habituales en esta época, a los que se suma una pobre ventilación junto con humedad, dado que en invierno las ventanas y puertas se mantienen cerradas para desterrar el frío.

Lo anterior es una suma de ingredientes para la tormenta perfecta, aún más considerando que en países como el nuestro, solemos pasar el 90% de nuestro tiempo en lugares cerrados. Estudios internacionales indican que los factores contaminantes clave están hasta cinco veces más concentrados dentro de casa que fuera de ella.

Gracias a las últimas investigaciones, sabemos más que nunca antes cuál es el daño que causa a nuestra salud la contaminación intradomiciliaria. La Organización Mundial de la Salud estima que una pobre calidad del aire dentro del hogar es responsable de casi el 3% de la carga global de enfermedades, mientras que la encuesta del Estado del Aire Global calcula que la mitad de la población mundial, 3.600 millones de personas, están expuestas a contaminación del aire dentro de sus hogares.

Con el invierno ya tocando nuestras puertas, Bluetek Global, startup chilena de innovación especializada en tecnologías limpias para mejorar la calidad de vida de las personas, presenta la siguiente guía para mejorar la calidad del aire en el hogar:

  1. Abrir puertas y ventanas al menos 1 hora al día:

Con las ventanas cerradas y más tiempo dentro de casa, los niveles de CO2 pueden aumentar sin una adecuada ventilación. Una alta concentración de CO2 produce dolores de cabeza, agitación, somnolencia, problemas de sueño, ronquidos, entre otros problemas. Cuando los niveles alcanzan los 1.000 ppm, los científicos han notado una reducción notable en la toma de decisiones, mientras que al llegar a 1.400 ppm se percibe una baja del 50% en las habilidades cognitivas.

La solución más simple para evitar este aumento del CO2 consiste en abrir las ventanas y puertas de la casa al menos 1 hora al día. No es necesario abrirlas todas, sino las necesarias para generar una corriente de aire capaz de ventilar correctamente las habitaciones y pasillos. Puede hacerse media hora en la mañana y media hora en la tarde, para evitar que entre demasiado frío.

  1. Usar purificadores de aire:

Desde Bluetek Global recomendamos el uso de purificadores de aire en el hogar. Son una solución económica y un aporte ecoeficiente para miles de personas que sufren de alergias o enfermedades respiratorias, quienes, a pesar del aseo y ventilación, van a tener dificultades para respirar.
Las opciones recomendadas para su uso dentro del hogar son:

• Purificador de aire Bali: diseñado especialmente para su uso en casa, se puede controlar y visualizar los niveles de limpieza del aire desde la aplicación Bluetek Home. Además, tiene control remoto y alertas lumínicas que indican constantemente la calidad del aire. Se recomienda su uso para espacios de hasta 80MT2.

La luz lateral del purificador va indicando en tiempo real el nivel de la calidad del aire. Es inteligente, porque está equipado con un sensor que mide y comunica visualmente con luces de color el nivel de limpieza y envía la data a la aplicación Bluetek Home.

• Sensor de aire BlueSense: indica en tiempo real cómo se encuentra el aire que se está respirando, a través de luces de color verde, amarillo o rojo. Al mismo tiempo, se enlaza con la app Bluetek Home, y así puede ver en detalle el nivel de CO2 existente en el aire de la casa y programar la potencia del purificador.

  1. Eliminar alérgenos:

Alérgenos comunes como el polen, polvo o ácaros en espacios cerrados pueden provocar enfermedades, por lo que debe hacerse todo lo posible por mantenerlos aislados del hogar.

Algunas medidas simples a tomar para mantener a raya los alérgenos son:

• Cambiar sábanas y frazadas frecuentemente.
• Utilizar un deshumidificador (extrae la humedad del aire, evitando crecimiento de moho y bacterias).
• Desinfectar y aspirar las alfombras de la casa una vez a la semana.

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