Originales collares bañados en oro y plata, accesorios como cinturones carteras, productos veganos o en base a miel son parte de la oferta que ofrece Soluna, Una tienda ubicada en Andalué que ilumina igual que el sol gracias a la energía y amor de sus dueñas: Catalina Plaza y Mariana Cea, madre e hija.
Las conocimos y en las próximas líneas podrás descubrir su historia, una de esas dignas de admirar.

Para nadie es un misterio que los últimos dos años han sido complejos para nuestro país y también para el mundo. Pandemias, estallido social, inflación, guerras, pero además cada uno de nosotros ha debido lidiar con batallas internas, porque cada persona es un mundo aparte y muchas veces vemos sonrisa pero detrás de ellas, hay personas luchando por vivir. Los últimos dos años de la familia Plaza Cea han sido así, de dulce y agraz, pero te adelanto que el final es feliz.

Fue en plena pandemia cuando Catalina Plaza (24) decidió comenzar con un emprendimiento mientras estudiaba ingeniería civil industrial. Su objetivo generar ingresos extras que le permitieran cubrir sus gastos. Es así como le pidió apoyo a sus padres para obtener el capital inicial y comenzar con el negocio.

“Empecé a pensar en qué área quería emprender, siempre me ha gustado el tema de la moda y la ropa, pero para invertir en ropa necesitaba mucho más capital así que tenía que ser algo más pequeño, así llegué a las joyas y accesorios, pensé que me iba a costar, que me compraría mi familia y nadie más, pero la verdad es que el crecimiento fue muy rápido. Mi mejor amiga estaba pasando por un momento complicado y yo quería invitarla a participar de este proyecto y juntas buscamos el nombre, es así como llegamos a Soluna porque en signo de amistad ella de tatuó un sol y yo una luna y dijimos ´Soluna’.

Abrimos un Instagram, compré los insumos y viendo tutoriales empecé hacer collares bañados en oro y plata y yo diseñaba las joyas. Hice publicidad en las redes sociales, ponía dos mil pesos e Instagram me publicitaba por dos días y me comenzaron a comprar desde Santiago y otras ciudades. Otra de las técnicas que utilicé fue enviar mis productos a influencers quienes los empezaron a compartir en sus redes, lo que me trajo más clientes” recuerda con orgullo la emprendedora.

SOLUNA

De esta manera el 14 de septiembre de 2020 nació Soluna, una tienda online en un comienzo, pero que hace pocos días se estableció de manera física en el strip Distrito Andalué ubicado en Camino al Venado #1440.

“Con mi mamá tuvimos una conversación, ella quería un local propio desde hace mucho. Yo tenía la idea y es así como nos fusionamos y hoy somos socias de Soluna” explica la ingeniero civil industrial.

Pero durante estos dos años, Catalina y su mamá, Mariana Cea, tuvieron que pasar por una difícil situación. La matriarca de la familia diagnosticada con un cáncer de mama del que hoy, afortunadamente, se encuentra recuperada.

“Emprender es algo que se arrastra de generaciones en mi familia, mi mamá vendía ropa, iba a Santiago y compraba y después la vendía, yo seguí sus pasos, empecé a vender ropa, después entre a trabajar a una reconocida automotora en el área de marketing y en ese entre tanto igual vendía porque me gusta mucho la venta. La verdad es que siempre había querido tener mi propia tienda, pero por una u otra razón mi proyecto siempre quedaba stand by. En el 2020 me diagnosticaron un cáncer de mama y después de todo lo que llevó el tratamiento no quería volver a trabajar de manera dependiente y fuera de mi casa. Vi como creció el emprendimiento de Catalina, yo estaba recuperada de mi cáncer y le dije a mi hija ‘tengo un sueño porque no nos unimos las dos, quizás no con una tienda de ropa, pero sí de accesorios y joyas que era lo que ella ya estaba haciendo y dijimos ‘démosle’” comenta Mariana.
A diferencia de los otros proyectos que tenía Mariana Cea, Soluna parecía ser el destino de ellas, confiesan que todo se dio de manera rápida sin tropiezos.

“Nos dimos cuenta que los sueños se cumplen, somos una familia cristiana y sabemos que cuando uno tiene algo bien guardado en su corazón Dios responde y me respondió quizás no fue en los tiempos que yo quería, pero todo pasa por algo y han sido días muy gratificantes. Estamos acá cerca de nuestra casa, hemos tenido una recepción increíble, estamos sorprendidas, todas nuestras clientas muy amorosas y estamos felices de aportar con un granito de arena para que las mujeres puedan verse y sentirse más bellas. En lo personal para mí esto ha sido una terapia, he conocido mujeres que atraviesan enfermedades complejas y compartir mi experiencia me ha servido a mí y también con quienes he conversado”, reflexiona con emoción Mariana

Pero Soluna no es sólo sinónimo de una atención amable dónde el paso por la tienda se transforma en una experiencia, sino que también productos de buena calidad y originales que sean transformado en su sello.

“Siempre busco productos originales, que no estén, trato de hacer diseños diferentes, exclusivos y a su vez con insumos de buena calidad. Nunca hemos tenido algún reclamo y tratamos siempre de ir mejorando nuestros productos” explica Catalina.

APOYO A EMPRENDEDORES

Uno de los objetivos que se han trazado esta madre e hija es también apoyar a otros emprendedores que están partiendo con sus negocios. Es por eso que gran parte de los productos que ofrecen son adquiridos de otros emprendimientos.

“No todo lo confecciono yo, buscamos ayudar también a otros emprendedores porque cuando yo partí me hubiera gustado que me compraran, entonces, les compramos a pymes chiquititas. Buscamos en redes sociales, estamos trayendo cosa de cuero que lo confeccionan unos chicos de Chillán, también jabones hechos en base a miel, carbón y leche de cabra 100% orgánicos, limpiadores faciales y luffas corporales de exfoliación, propóleos de origen agroecológico que es un antibiótico natural de los bosques nativos” dice la ingeniero civil industrial

Dentro de la línea de productos entre los que destacan joyas bañadas en oro y plata, accesorios como cinturones, carteras, cintillos, coles y pinches está una línea de origen vegano como algunos de los productos hechos en base a miel, pero también por ejemplo labiales, reparadores de cabello, exfoliantes de pestañas entre otros con precios versátiles para el alcance de todos los bolsillos “muchos clientes también nos dicen que barato algún producto y la verdad es que nosotros apostamos por generar ganancias a través de volumen de venta” dice Mariana.

Tanto para Catalina y Mariana el tiempo de Soluna ha sido un tiempo de compartir como madre e hija, pero además de aprender la una de la otra. “Mi mamá me enseñó hacer valiente, tomar esta decisión no fue fácil para ella, la veo como un ejemplo a seguir” dice con orgullo Catalina por su parte Mariana dice entre risas “la Cata me ha enseñado sobre números, la verdad es que esa no es mi área y ella se maneja al revés y al derecho también todo el tema tecnológico y por otro lado me siento feliz de poder estar juntas en este proceso y ayudarla a controlar su ansiedad estar con ella día a día para mi es una experiencia maravillosa”

Hoy es Soluna pero los próximos pasos de Catalina es ir a estudiar fuera del país y volver para continuar en el rubro de los negocios, abrir más sucursales de Soluna en compañía de su mejor partner y socia: su madre.

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