Durante más de 20 años Pacific Forest ha trabajado para convertirse en un actor relevante en el competitivo mercado de la madera en Chile. Consolidado como uno de los más respetados en el campo de la exportación de maderas de calidad, en los últimos años ha enfocado sus esfuerzos en impactar positivamente en territorio nacional ofreciendo maderas de alta gama para todo tipo de proyectos.

Detrás de este silencio pero efectivo trabajo está el gerente de Desarrollo, Misael Burgos, quien ha buscado aprovechar las conexiones con proveedores y contactos en el mercado de la madera para importar ciertas especies con mayor valor comercial y venderlas en el mercado nacional al por menor. La unidad a cargo de Burgos comercializa fundamentalmente productos terminados como decks para terrazas, revestimientos, pisos, cielos y machimbrados, además de madera en bruto principalmente para pequeños mueblistas y oficinas de arquitectos y hoy frente al complejo escenario económico están implementando nuevas estrategias para mejorar y aportar al ecosistema emprendedor ligado al mundo de las maderas.

“Hay muchas empresas que venden madera o productos de madera, pero nosotros buscamos impactar de forma positiva a través de diversas estrategias de colaboración que impulsen de manera significativa la actividad. Queremos ser un actor relevante en el mercado abordando crisis a través de la colaboración con distintos stakeholders”, apunta Misael.

COLABORACIÓN

Una de esas estrategias tiene que ver con las ventajas comparativas de Pacific Forest en relación a la importación de las maderas, lo que les permite fijar precios competitivos en el mercado y entrar con maderas que no son muy conocidas en Chile para sus principales clientes que son mueblistas y arquitectos.
En este sentido han estado generando alianzas que han permitido desarrollar y crecer en medio del incierto panorama.

“Actualmente estamos trabajando en Santiago con una empresa llamada Kruuse que vende maquinaria y herramientas para profesionales de la madera. Ellos tienen un local comercial y nosotros cooperamos con madera para hermosearlo, así los clientes conocen nuestras maderas y ellos también ofrecen nuestros productos. En este mismo contexto nos unimos al cowork de carpinteros Casa Raulí y ellos fabrican sus productos y los exhiben en esta sala de ventas con sus códigos QR y todo, para que cuando los clientes vayan a ver nuestras maderas o a comprar una máquina puedan contactarse con el emprendedor. En un lindo círculo virtuoso que finalmente nos beneficia a todos”, comenta el ingeniero.

“También generamos contenido audiovisual donde se aprecia todo el trabajo desde la elección de la madera, la maquinaria y la artesanía del mueblista y luego se comparte en todas nuestras redes y se genera un tráfico que nos ayuda a todos”, agrega.

Por otra parte apunta a un gran objetivo.

!La única forma de poder sobrellevar una crisis como la que estamos viviendo hoy en día, donde el consumo en general ha bajado, es a través de la colaboración con distintos actores del mercado, poder generar alianzas donde todos veamos beneficios, abarcando el trabajo y las ventas de una forma diferente y demostrar que se puede dejar de lado el individualismo clásico del mercado actual y pasar a un capitalismo de stakeholders, donde cooperemos para todos generar un mejor escenario, obtengamos beneficios repartidos y alcancemos nuestras metas y así crecer”.

CULTURA DE LA MADERA

En los últimos años la madera ha alcanzado un estatus muy relevante en el campo de la construcción, reocupando un lugar que parecía haber perdido en desmedro de otros materiales como el concreto o el acero. Su ductilidad, resistencia y sustentabilidad han vuelto a poner en centro de atención a este noble elemento y en Pacific Forest lo tienen claro y por esos sus operaciones apuntan a un futuro cada vez más cercano.

“La madera es el material del futuro, ya se hacen grandes construcciones con ella y es cada vez más requerida por los arquitectos y especialista. Absorbe alrededor de un metro cúbico de CO2 en relación al concreto que emite mucho C02. Por eso lo que nosotros queremos hacer es adelantarnos un poco a esta realidad y demostrarle a los clientes que la madera es un material noble, que sirve para muchas cosas y que no es menos resistente o duradero que otros material por su composición”, explica Burgos.

En este sentido no sólo están certificados como FCS en cadena de custodia, lo que significa que realizan la trazabilidad de todo exportan en relación a certificados, legalidad, orígenes y sustentabilidad de las plantaciones, sino que también en el proceso de importación cumplen con una serie de medidas que permiten no sólo cumplir con parámetros extremos de calidad sino también de sustentabilidad.

“Cumplimos con todos los requisitos sanitarios que contempla importar madera a Chile pero también tratamos de que nuestros proveedores cumplan con todos los requisitos en términos de sustentabilidad como que no sea bosque nativo sino que de plantación, que cumplan con las cuotas de explotación anuales, etc. porque para nosotros también es importante poder contar con maderas con continuidad en términos de sustentabilidad. Además importamos y trabajamos con madera que cumple sólo con los más altos estándares, ya que nos basamos en la norma estadounidense de calidad, entonces la madera está clasificada bajo ciertos parámetros que acá en Chile cuesta encontrar”, asegura Misael que destaca que buscan maderas que tengan la mejor resistencia mecánica, la mejor performance y que no vayan a dañarse en los diversos escenarios a las que puedan ser sometidas.

Otro de las grandes metas de Misael y el equipo de Pacific Forest es poder generar una cultura de la madera, por lo que han estado impulsando una serie de medidas para educar a las personas.

“Buscamos generar un engagement imporante con los clientes, generar identificación con la marca y por eso estamos educando a la gente en términos de la manera en general, que puedan identificar los defectos de cada madera, los tipos de cortes y usos, explicar con claridad para que puedan entender un poquito más por qué la madera tiene nudos, médula, agujeros. Es otra forma de poder aportar de manera positiva y que finalmente el cliente pueda decidir con propiedad a la hora de elegir sus maderas, revestimientos o muebles”, indica Burgos.

Es por esta razón que han concretado una alianza con la prestigiosa Universidad del Bío Bío UBB para poder probar la resistencia mecánica de las especies de madera que comercializan y también trabajaran en investigación de las mismas con el fin de que el cliente final pueda entender mucho mejor cuál es el uso ideal de cada madera, las diferencias y así puedan qué fijarse realmente en qué es lo que importa para cada objetivo o proyecto que planifiquen.

“Queremos posicionarnos en el mercado y en los pensamientos de la gente como una empresa que no sólo le preocupa vender, sino que una empresa que impacta positivamente a su entorno, que entrega información, educación, que puede trabajar con stakeholders de manera colaborativa, generando alianzas que benefician tanto a los emprendedores como a los clientes finales y hacer todo con operaciones eficientes y sobre todo sustentables y lo hacemos ahora para que dentro de 10 o 20 años, cuando la construcción en madera sea algo casi obligatorio, nosotros tengamos camino avanzado y la fidelidad de nuestros socios y clientes ganada con trabajo honesto y de calidad”, concluye el gerente.


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